miércoles, 6 de enero de 2010

Como Activar el Shi:

La meta del Feng Shui es favorecer la armonía y la vitalidad de nuestro entorno. Intenta rodearte de cosas que eleven tu espíritu y te lleven a amar la vida, creando una casa idílica, viviendo con las cosas que avivan el chi.

El chi siempre se activa con la alegría, la inspiración y la creatividad. El Feng Shui te invita a verter tu individualidad en tu casa (habitación por habitación) del modo que te resulte más atractivo, usando las distintas herramientas para activar el chi:

El arte
Los colores y las imágenes de tu arte reflejan aspectos de ti mismo que te pueden animar o hundir. Idealmente, tus obras de arte deberían plasmar sentimientos positivos y actuar como una reafirmación ambiental en tu casa. Las obras que reflejen violencia, tristeza, crispación o muerte no son recomendables.

Hay un fenómeno denominado arte curativo, y refleja el largo viaje interior de una persona en un momento concreto de su vida. Pero este arte, al igual que una medicina, cumple su función y, una vez cumplida, ya no es necesaria. Conservarlo es innecesario y a menudo perjudicial. Date permiso para deshacerte de cualquier obra que ya no te guste o te recuerde algo de tu pasado que prefieras olvidar. Tu arte debe ser un reflejo exacto de la inspiración de tu yo interior, una ventana hacia una experiencia superior y que eleva el espíritu.

Si tienes alguna obra de arte heredada que no te gusta o no quieres, es el momento de deshacerte de ella: se la das a un familiar que realmente la quiera o a un anticuario, o la regalas. Los recuerdos del pasado sólo son buenos cuando te llevan a donde quieres ir.

Tus obras de arte también pueden adaptarse a la función de la habitación y del mapa bagua para conseguir una activación del chi. Este tipo de "disposición" fomenta y apoya doblemente aspectos específicos de tu vida.

El arte espiritual que sea significativo para ti, también es una potente forma de atraer y activar el chi. Esto incluye imágenes de ángeles, santos, grandes maestros, dioses, diosas y místicos. Por ejemplo, un mandala tibetano o una estatua de Buda en la zona de la carrera profesional del salón, recuerdan al habitante de esa casa que ha de mantener un propósito en su trabajo. Aquí, una vez más, la clave es elegir los símbolos que para ti tengan un sentido personal y te inspiren. Coloca arte espiritual en cualquier área bagua que desees mejorar.

El arte original, como una pintura de flores radiantes o dos personas sanas en situación íntima, contiene mucho chi. Has de integrar tu creatividad y el arte en tu hogar, ya sean acuarelas, fotos, cerámica, tapices o collages, cualquier expresión artística personal de la que te sientas orgulloso tiene mucha fuerza.

Dedica unos momentos a observar el arte que has recopilado. ¿Qué parte de ti representa cada pieza? ¿Te gusta lo que ves? Si no es así, considera prioritario deshacerte de ello y reemplazarlo por lo que realmente te gusta. Tu arte, al igual que todo lo que te rodea, está para elevarte y nutrirte diariamente. Disfruta coleccionando arte que refleje tus metas. Exprésate y deléitate en el proceso de crear un hogar que, en sí mismo, sea un "original".

El color
El color puede activar muchísimo el chi si te gusta o absorberte por completo la energía si te desagrada. Si un color te molesta, cámbialo. Puede salvar tu matrimonio, tu salud mental, o tu trabajo, entre otras cosas.

Los colores que le gustan a una persona, otra no los puede soportar, y al igual que todas las herramientas para activar el chi, el color es opcional. Utiliza los colores asociados a los cinco elementos y el mapa bagua sólo si te gustan. Si no es así, busca otra forma de decorar el espacio. Ten presente que cada color básico incluye un amplio espectro de tonos y matices.

El color se puede introducir de muchas formas. Por ejemplo, los azules y verdes asociados a las zonas del saber y la cultura, y la salud y la familia, se pueden introducir con jarrones, libros y muebles. O se pueden pintar las paredes con atractivos tonos verdes, verde mar o azul. Otras posibilidades podrían ser un cuadro de un herbario, una hiedra de seda de color verde oscuro en un florero de vidrio de color turquesa, o varias botellas de color azul brillante y verde que contengan aceites aromáticos.

Define cuáles son tus colores favoritos, cuáles te nutren hasta los huesos, te dan energía y te sanan. Cualesquiera que sean, asegúrate de que tienes algunos de ellos en tu entorno.

Los cristales
Los cristales tallados esféricos, como el que vemos en la foto, modulan el chi en torno a rasgos arquitectónicos extremos. Se suelen usar cuando no hay sitio para ningún otro tipo de realce. Por ejemplo, se pueden colgar cristales del techo cerca de un ángulo puntiagudo o un rincón que sobresale invadiendo una habitación, para reducir la punta del ángulo y equilibrar la circulación del chi.

Tradicionalmente, los cristales se colgaban con un hilo rojo o de una plomada de unos 18 o 27 cm (múltiplos de 9, ya que este es el número de tonificación de la energía). Pero si no te gusta que se vea el hilo, cuelga el cristal como prefieras, con la certeza de que el cristal cumplirá su función de cualquier modo.

En los cuartos de baño, los cristales contrarrestan los efectos de drenaje del lavabo, el inodoro y el baño, activando el chi y haciéndolo circular. Cuelga un cristal del techo a mitad de camino entre el inodoro y la puerta, o en medio del techo cuando el inodoro se pueda ver desde la puerta.

Los cristales también modulan el chi en los pasillos largos y al inicio de una escalera larga, para frenar la cascada de chi que cae.

Cuando una habitación parece estancada o necesita una limpieza, cuelga un cristal en el centro. Tiene más efecto si es el único cristal de la habitación, ya que a través de él circula una onda de chi clara y limpia.

Los cristales simbolizan la circulación saludable y alegre del chi a través de tu cuerpo, mente y espíritu. Representan tu capacidad para seguir tu propio ritmo. Si sientes que la vida va demasiado deprisa o demasiado despacio, es que has de modular el chi.

La iluminación
La iluminación es una forma sencilla de activar el chi en tu casa. Esto incluye la luz de lámparas incandescentes o halógenas, así como velas, lámparas de aceite y luz natural del sol. La luz puede llenar un rincón oscuro, elevar un techo bajo, camuflar un ángulo puntiagudo o iluminar una habitación sombría.

Cuando utilices una luz para infundir energía a un área bagua, procura dejarla encendida el máximo tiempo posible hasta que experimentes un cambio positivo.

En el mejor de los casos, la iluminación es arte. Elige lámparas e instalaciones de luz que den carácter a tu decoración. Si hay una zona oscura en tu casa, observa a qué zona el mapa bagua corresponde. A menudo las zonas oscuras de la casa coinciden con aspectos oscuros de la vida.

Tubos fluorescentes
Aunque dan bastante luz, los tubos fluorescentes estándar hacen bastante ruido, parpadean y sólo emiten una parte del espectro de la luz. Son famosos por proyectar una luz enfermiza y artificial sobre toda persona o cosa que iluminan y pueden agotar el chi. Por lo tanto, no son recomendables para los sitios donde se pasa mucho tiempo, como la cocina o el despacho. Es mejor recurrir a las lámparas incandescentes o halógenas.

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